Crónica de la muerte de un submarino que jamás se hundió.

Miren miren, les presumo mi libro de Crónica de una muerte Anunciada. A pesar de su aparente déficit de fondos para ser producido, me gusta su simple presentación.
Ayer alguien me menciono la palabra “autodescubrimiento”. Pues dejenme les cuento que yo me he autodescubierto mucho durante este último tiempo, que va desde hace unos meses quizá. Me he sorprendido teniendo comportamientos repetitivos, algo así como rituales. Uno de ellos es el hecho de que SIEMPRE, invariablemente tengo que tener un separador por libro que leo. Punto.
Con Crónicas, lo empeze a leer ayer por la noche, solo la primer página que es un solo párrafo, y esque me conozco, si leía una palabra más (literalmente) seguiría leyendo hasta quiensabe que hora, y ya pasaba de la medianoche. Así que hoy empezé oficialmente a leerlo, en la escuela. Primero usé una hoja otoñal que encontré tirada en el suelo y que me enamoró; pero ya estaba dispuesta a hacer un separador. Me decidí por hacer el submarino amarillo de Los Beatles.
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“Nadie está obligado a hacer lo imposible”(Principios del Derecho)